Pueblo Chiquitano

El Pueblo Indígena Chiquitano es el más numeroso entre los que habitan el oriente boliviano.  Según los datos del censo 2001 se definen como chiquitanos  112.216 personas, y más del 95% de este total vive en las provincias Ñuflo de Chávez, Angel Sandóval, Chiquitos y Germán Busch del departamento de Santa Cruz.

Hasta antes de la llegada de los españoles, en el continente americano, el vasto territorio hoy denominado ¨Gran Chiquitanía¨ estaba ocupado por más de 40 pueblos étnicos con una cultura y un idioma propio, de acuerdo a historiadores, investigadores y ancianos las etnias eran los: Momkoka, Kusikia, Paunakas, Yurakarikias, Poikonekas, Kitemokas, Piokokas, Punajikas, Kimekas, Hupakas, Baurekas, Anaporekas, Meriponekas, Sarabekas, Otures, Kaitoporades, Bohokokas, Tabasikas, Sebakas, Kimomekas, Tapakurakas, Kidabonekas, Kuriminakas, Beripones, Huaykure, Pisokas, Tampikas, Xuberekas,  Parisikas, Xamanukas, Tapurikas, Kupiekas, Chamaros, Penokikas, Maxamorikas, Taos, Basorokas, Pekikas, Parabakas, Otukes, Ekorabekas, kuarakanekas, Batasikas, Ubisonekas, Mataikas y Morotokos.

Fue en las reducciones Jesuíticas donde se les obligó a que hablaran una de las lenguas más predominantes el BESIRO – que significa recto o correcto-  que pertenecía al pueblo Monkox.  El nombre Chiquitos es la versión colonial simplificada del nombre tapuymiri (chocitas chicas) con el que los guaraníes llamaban a la gente de la zona. El mismo denominativo le dieron los españoles. “Las casas no son más que cabañas de paja dentro de los bosques, una junto a otra sin ningún  orden en la distribución, y la puerta es tan baja que sólo pueden entrar a gatas, causa porque los españoles les dieron el nombre de chiquitos (…)” (Parejas y Suárez 1992: 29).

Los cruceños poco a poco se fueron entrando a estos pueblos, cambiando las casas alargadas de los indígenas por viviendas con estilo colonial. Las tierras se repartieron entre las nuevas autoridades y patrones, relegando a los chiquitanos a las zonas más alejadas del pueblo. Con la entrada de los blancos se organizaron las estancias, lugares donde los patrones llevaron a muchos indígenas como peones.